Tutockanulah, óleo y carboncillo sobre madera
- DE CAMINO A YOSEMITE 2016:
… encuentro el momento de sentarme a escribir para compartir… hace mas de diez años emprendí un viaje a Yosemite junto con Pipeta, Joshua Jansen, Pol y Medhi…
San Francisco parecía una ciudad apocalíptica. Unas pocas gigantes empresas compraron toda la ciudad y levantaron los precios de los alquileres. Muchas personas acabaron viviendo en tiendas de campaña esparcidas por numerosos barrios de la ciudad y bajo los grandes puentes de la autopista. La carencia económica junto con la falta de una cultura conectada a la naturaleza, ha generado en las masas depresión y drogadicción. Pipeta no lo podía creer, me decía: “boluda, ¡es como el apocalipsis zombie!” La casa de mi amiga y artista, Caroline entre Mission st. y 14th av. estaba rodeada de tiendas de campaña con gente chutándose… una cosa es la pobreza y otra la miseria de un país considerado una primera potencia… estos problemas que surgieron de la colonización y dieron lugar al actual capitalismo extremo donde, ni se evalúa el impacto medio-ambiental ni el respeto a la vida local, se ven ahora reflejados en Europa. Nuestros/as hermanos/as durante milenios lo vienen sufriendo en latino Ámerica, en África… ¡es global!, sin ir mas lejos los sufrimos nosotros en nuestra casa ¿Cuánta gente ha sido desplazada de su hogar en Baleares por no poder permitirse una vivienda digna en 2025?
… hicimos un tetrix en el coche de alquiler y nos fuimos de la ciudad. Partimos hacia Yosemite con desesperación de dejar atrás la ciudad y alejarnos de esos problemas de necesidades básicas que en Europa tomamos por hecho respaldados por un sistema con un poco mas de sensibilidad social. Viendo el presente veo importante compartir: ¡Despertar!, defendamos lo que va quedando de nuestros derechos, unámonos para recuperar lo que perdimos, amar al prójimo como a ti mismo como dicen todos los textos sagrados, estar en Paz, aprender a perdonar….
YOSEMITE:
Tutockanulah es el nombre original de El Capitán, la gran montaña icónica del valle. Esta obra representa muchos momentos simultáneamente vividos en septiembre de ese año en Yosemite. Entre los mas destacados están:
- En la base del gran Tutockanuhla, nombre original de el gran Capitán, me encontré de frente a unos escasos metros con una Osa, nos miramos profundamente durante unos segundos, sus ojos pardos color de miel me llegaron al alma. Nos vimos arrinconados y mi reacción en vez de escapar abandonando las mochilas llenas de comida, algo lógico, fue quedarme ahí parada mirándola. Le dije con tono alto y firme: ¡ha sido un gusto encontrarte, ahora por favor ahora date media vuelta y vete! la Osa me escuchó, se dio media vuelta y se fue tranquilamente. Cada tanto recuerdo su mirada, que ser tan hermoso… Pobres Osos, la ambición de algunos seres humanos destructores y consumidores que lamentablemente no puede empatizar con la naturaleza e invaden con construcciones enormes estos espacios naturales sagrados y desplazan a los osos ya que tienen miedo de que destrocen sus bienes materiales.
- La gracia de la existencia me presentó la oportunidad de contactar y entrevistar a la última habitante original del valle de Yosemite, una bella persona y abuela nativa awaniche que con sus narraciones formó parte de la inspiración de esta obra. Algún día me tomaré el tiempo de editar todas las filmaciones e historias… Gracias Julia Parker por transmitirnos la esencia del valle.
- Escalar rocas tan antiguas como Tutockanulah es un sueño hecho realidad. Navegar verticalmente da una sensación de estar en un mar infinito de granito. Sus formas surrealistas son bellas e hipnóticas y experimentar la vibración de estar colgada en una antena que recibe las señales del cosmos amplificadas…
quizás continue escribiendo este relato, hay tanto que recordar…
gracias